Emociones

Vergüenza

La vergüenza es una emoción aprendida en la infancia como mecanismo de protección ante el miedo al rechazo. Surge cuando el niño siente que no es aceptado emocionalmente y acaba creyendo que hay algo malo en él. Se refleja en el cuerpo mediante bloqueo, inseguridad y deseo de ocultarse, aunque también puede disfrazarse de ira o perfeccionismo. Sanarla requiere aceptación, autenticidad y relaciones seguras donde podamos mostrarnos sin miedo al juicio.



Vergüenza y humillación

La vergüenza y la humillación son emociones sociales dolorosas que afectan a la autoestima, aunque tienen distinto origen. La vergüenza nace de una percepción negativa sobre uno mismo y provoca bloqueo y deseo de ocultarse. La humillación surge por un ataque externo a la dignidad, generando rabia e impotencia. Cuando no puede expresarse, esa rabia se interioriza y acaba transformándose en vergüenza. Trabajar estas emociones en terapia es clave para recuperar autoestima y bienestar.



La importancia del enfado

El enfado es una emoción que surge en nuestro interior cuando no nos sentimos respetados. Nos da fuerza para defendernos cuando algo o alguien nos perjudica en algún aspecto y nos ayuda a protegernos, a poner límites, a decir no, a luchar por lo que queremos, a pedir algo que es importante para nosotros y a autoafirmarnos. Pero el enfado, para poder cumplir esta función protectora, debe ser expresado con serenidad, firmeza y efectividad.